Rusia estudia imponer precio mínimo al petróleo en respuesta al tope del G7

Rusia estudia imponer un precio mínimo para ventas internacionales de su petróleo en respuesta al tope impuesto por los países del G7. Moscú considera imponer precio fijo para sus barriles o estipular descuentos máximos sobre las ventas internacionales.

Rusia tiene previsto ofrecer un mecanismo de precios transparente a sus compradores, generando un enfoque basado en el mercado para contrarrestar el precio máximo impuesto. El Kremlin no quiere problemas con Estados neutrales que compran su petróleo con medidas ajenas al mercado.

El planteamiento consistiría en fijar descuento máximo respecto a los precios de referencias mundiales, un valor que no podrán sobrepasar cuando ofrezcan petróleo a sus clientes habituales.

Los descuentos se revisarían periódicamente en función al movimiento del mercado energético mundial. Otra opción que evalúa Rusia es la de establecer un precio fijo, revisado periódicamente.

Alexander Novak, vice primer ministro, dijo que cualquier herramienta que utilice Rusia se adoptará a finales de este año, sugiriendo que no tienen prisa por responder al tope establecido recientemente.

El Kremlin prepara un decreto presidencial que prohibirá a empresas rusas y comerciantes comprar petróleo, para luego venderlo a cualquiera que participe en el tope de precios.

Rusia dejará de suministrar petróleo a los cliente que se adhieran al tope de precios y están dispuestos a reducir la producción si es necesario, reiteró Novak.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *